Torque FinalSistema de taller

Manual de Atiende

Cómo manejar el taller desde cero, desde el primer carro que entra.

15 funciones

Lo que hay adentro

  1. Antes de empezar
  2. Día uno · dejar la plataforma lista
  3. Dónde está cada cosa
  4. El primer carro · una orden de principio a fin
  5. La rutina del día
  6. Las dos llamadas de después
  7. Las reglas que no lo dejan seguir
  8. Sus datos y dónde viven
  9. Lo que Atiende no hace
  10. Cuando algo se ve raro
  11. Cómo lo acompañamos
Uno

Antes de empezar

Torque Final es un archivo, no una página de internet. Se llama torque-final.html y se abre con doble clic. No hay que instalar nada, no hay usuario ni contraseña, y no hace falta internet para trabajar.

Guárdelo en un solo sitio y ábralo siempre desde ahí. Cada copia del archivo guarda lo suyo por separado. Si un día lo abre desde el escritorio y otro día desde la carpeta de descargas, va a ver dos talleres distintos y va a creer que se le borraron los datos.
Qué necesita
Quién lo usa

El asesor y usted. El mecánico sigue firmando papel, y la orden se imprime para eso. La séptima regla del taller es que el cliente habla con el asesor, no con el mecánico, y esta plataforma está hecha para el que atiende.

Cuánto toma dejarlo listo

Unos cuarenta minutos la primera vez, y la mayoría son suyos: los números del taller, su gente y sus políticas. Después de eso, abrir una orden toma dos minutos.

Lo que compró

Atiende: 15 funciones, $190.000 al mes antes de impuesto, sin costo de puesta en marcha y con 14 días gratis. La promesa es una sola y es medible: que no se le quede un carro sin entregar.

Dos

Día uno · dejar la plataforma lista

Ocho pasos, en este orden. No se salte ninguno: cada uno usa lo del anterior.

  1. Abra el archivoDoble clic en torque-final.html. Se abre en el navegador. Póngalo en un acceso directo del escritorio para no volver a buscarlo.
  2. Escoja el paísSale una sola vez, en la primera pantalla. De ahí salen la moneda, el impuesto, el documento, el formato de fecha, el marco legal y las palabras del oficio: en México dice refacciones y balatas donde en Colombia dice repuestos y pastillas. Escoja bien: cambiarlo después borra los datos y la plataforma se lo advierte.
  3. Escoja cómo entraHay dos botones y son distintos de verdad. «Con taller de ejemplo» llena todo con un taller de mentira para que usted lo recorra sin miedo. «Es mi taller» entra en blanco y abre de una vez la ficha del taller. Si es su primer día, entre con el ejemplo, mire media hora, y después reinicie sin ejemplo desde Ajustes → Datos.
  4. Llene la ficha del tallerSon seis pasos y catorce datos, con un porcentaje arriba que le dice cuánto le falta. Se abre sola la primera vez, y después está en Ajustes → El taller.

    El taller: nombre, documento, dirección, teléfono y el nombre del asesor. Qué hace: sus especialidades, las marcas que atiende y lo que no hace —ese último es el que le ahorra los carros que no debería recibir—. La gente: cuántos técnicos tiene. La plata: costos fijos, horas vendidas, precio del diagnóstico y la garantía. Las reglas: las siete del taller, para leerlas con su equipo. La marca: su logo, que reemplaza el nuestro arriba a la izquierda.
  5. Ponga sus númerosAjustes → Precios. Los dos que importan son costos fijos del mes y horas vendidas al mes. Con esos dos la plataforma le muestra, ahí mismo, lo que le cuesta una hora antes de ganarse un peso. Es probable que sea más de lo que está cobrando.

    En la misma pantalla van el precio del diagnóstico, el margen de repuestos, el impuesto, los días y kilómetros de garantía, y cuánto cobra de parqueadero por día. Ese último sirve para el carro que el cliente deja abandonado.
  6. Diga su capacidadAjustes → Capacidad. Cuántos técnicos, cuántas horas productivas al día y cuántas bahías. La cuenta es técnicos × horas productivas, y de ahí sale lo que puede prometer sin quedar mal. Seis horas por técnico es lo realista, no ocho.
  7. Cargue su genteLos nombres de los técnicos se cargan en la instalación, con nosotros. Son los que después salen en la orden y en el check-list de salida.

    En Atiende la lista de personas no se edita desde la plataforma. Si entra o sale alguien, escríbanos y lo hacemos el mismo día. La pantalla de Talento, donde eso se maneja solo, entra con Dirige.
  8. Borre el ejemploSi entró con el taller de ejemplo, ahora sí: Ajustes → Datos → Reiniciar todo → Sin ejemplo. Le pregunta antes. Después de eso la plataforma queda vacía y con sus números puestos, lista para el primer carro de verdad.
Abra la primera orden usted. No delegue la primera. El que abre la primera orden entiende el sistema; el que solo lo ve, no.
Tres

Dónde está cada cosa

El menú de la izquierda está agrupado por lo que hace una persona en el día, no por lo que guarda el sistema. En Atiende se le encienden estas:

GrupoPantallaPara qué
El díaTableroCon la que se abre el taller. Cuántos carros hay, cuáles salen hoy, cuáles están en riesgo y cuánto le deben.
ÓrdenesTodas, con filtro por estado. De aquí se entra a cada una.
AgendaLas horas de diagnóstico comprometidas.
ClientesClientesSu libreta. Teléfono, carros e historia. Se arma sola.
PostventaLas dos llamadas: la de los tres días y la del próximo servicio.
El tallerVehículosHistorial por placa.
DirecciónPlanes y AjustesSus datos, sus números y sus políticas.

Las demás aparecen en el menú con candado y con el nombre del escalón que las abre. No están dañadas y no se esconden a propósito: así usted sabe qué hay del otro lado el día que lo necesite.

Claro y oscuro. Abajo a la izquierda hay tres botones: sol, luna y automático. En la bahía, con sol de frente, el claro se lee mejor.
Cuatro

El primer carro · una orden de principio a fin

La orden va en seis pasos y se llena en ese orden. Arriba se ve cuáles ya quedaron completos, con un visto. Un paso no se cierra porque usted lo diga: se cierra cuando tiene lo que tiene que tener.

Antes · abrir la orden

Botón Nueva orden, arriba a la derecha del Tablero. Pide el cliente (o lo crea ahí mismo con teléfono y autorización de datos), la placa, la marca, el modelo, el año, el kilometraje, la queja del cliente, el nivel de gasolina y los daños que ya traía.

La plataforma asigna el folio sola, en orden y sin repetir, y deja la orden en recibido. No le va a dejar poner fecha de entrega, y esa es la regla más importante de todas.

Paso 1 · Recepción
Paso 2 · Inspección

39 puntos con semáforo, repartidos así:

GrupoPuntos
Bajo el capó12
Frenos7
Llantas6
Bajos y suspensión6
Luces y cabina8

Donde hay medida usted escribe el número y el color se pone solo: una pastilla de ocho milímetros queda en verde, una de dos en rojo. La batería en 12,4 voltios pasa; en 11,9 no. El semáforo no opina, mide.

Cuando termina, un botón pasa lo rojo al presupuesto. Aquí no hay que convencer a nadie: el cliente no discute con el mecánico, discute con dos milímetros.

Paso 3 · Diagnóstico

Las tres C, que es como se escribe una orden en cualquier taller serio del mundo:

Con la causa escrita se abre la fecha de entrega. Ahora sí prometa, y prométala contra su capacidad, no contra las ganas del cliente.

Paso 4 · Presupuesto

Cuando el cliente dice que sí, botón Autorizar: queda con fecha y monto, y la orden pasa a proceso.

Paso 5 · Trabajo

La bitácora de lo que va pasando, con fecha. Fotos de antes y después. La prueba de ruta. Cada nota que escriba aquí es la respuesta que va a dar cuando el cliente llame a preguntar.

Paso 6 · Entrega

Cuatro cosas, y ninguna es opcional:

  1. El check-list de salida14 puntos:
    • Lo ejecutado coincide con lo autorizado
    • La queja ya no se reproduce
    • Niveles verificados
    • Sin fugas visibles
    • Torque final en pernos y tornillería crítica
    • Escáner final sin códigos activos
    • Tablero sin testigos, luces y pito
    • Presión de llantas
    • Herramienta retirada del vehículo
    • Interior limpio
    • Piezas sustituidas apartadas
    • Inventario de recepción completo y devuelto
    • Combustible igual o mayor
    • Cuenta de cobro lista
  2. Quién reparó y quién revisóDos nombres, y tienen que ser distintos. La plataforma compara y no deja que sean el mismo. Nadie encuentra sus propios errores.
  3. La firma del clienteQue acepta la entrega, en la pantalla.
  4. El saldo en ceroRegistre el pago —efectivo, transferencia, tarjeta, o mezclado—. Si queda saldo, el botón de entregar no funciona. Esa incomodidad de dos minutos es la que le evita tres semanas de cobranza.

Al entregar, la plataforma calcula la garantía y el próximo servicio, y abre la pantalla de compartir: el resumen por WhatsApp o correo, y dos códigos QR que se imprimen en la orden. Uno dice qué se le hizo y hasta cuándo tiene garantía; el otro trae el historial del vehículo. Se leen sin internet.

Cinco

La rutina del día

CuándoQué mira
Al abrirEl Tablero. Cuántas órdenes hay, cuáles se entregan hoy y cuáles están en riesgo. Abajo, «Lo más urgente de hoy»: a quién llamar, con nombre, folio y teléfono. Haga esas llamadas antes de las diez. A las cinco las hace el cliente, y entonces ya es un reclamo.
Cuando entra un carroNueva orden, con el cliente al lado. Nunca de memoria y nunca después.
Después del diagnósticoEscriba la causa, ponga la fecha comprometida y arme el presupuesto. Llame para autorizar el mismo día.
Antes de entregarEl check-list de salida, firmado por alguien distinto de quien reparó.
Al cerrarEl Tablero otra vez, para confirmar lo que prometió para mañana. Y Postventa, para las llamadas del día.
La disciplina es una sola: ningún carro sin orden. El día que entre uno «rapidito, es solo una revisadita», se rompió el sistema. Ese es justamente el que después nadie sabe en qué va.
Seis

Las dos llamadas de después

Están en Postventa, y son lo que separa un taller que espera clientes de uno que los va a buscar.

La llamada de los tres días

La lista se abre a los dos días de entregado y se cierra a los quince. Después de eso la llamada ya no sirve.

Pregunte tres cosas y nada más: ¿quedó bien?, ¿volvió a pasar?, ¿lo atendieron bien? Si hay queja, no discuta por teléfono: cite el carro.

Se anota qué contestó y quién llamó, y la orden sale sola de la lista.

El aviso del próximo servicio

Al entregar, la plataforma ya calculó cuándo vuelve ese carro: seis meses o cinco mil kilómetros, lo que llegue primero. Los dos números se cambian en Ajustes → Precios.

Al abrir el aviso trae el mensaje ya escrito con el nombre del cliente, el carro, la placa y la fecha. Se manda por WhatsApp o se copia. Después queda marcado y no vuelve a aparecer.

Y lo que no le autorizaron

La misma pantalla lleva la cuenta de lo que el cliente dijo que no, con su valor, y de cuánto de eso se recuperó después. Es la venta más barata que tiene un taller: ya sabe qué necesita el carro y ya sabe el precio.

Siete

Las reglas que no lo dejan seguir

No son consejos. La pantalla no lo deja seguir, y es a propósito. Estas cuatro viven dentro de Atiende:

Ningún carro entra sin orden firmada

Mientras la orden no esté firmada, la recepción queda marcada en rojo y el paso no se cierra.

La fecha se promete después del diagnóstico

Con el carro en «recibido» el campo de fecha no se deja escribir. Antes del diagnóstico solo se promete hora de diagnóstico, y para eso está la Agenda.

El check-list de salida lo firma alguien distinto de quien reparó

La plataforma compara los dos nombres. Si son el mismo, no guarda.

Ningún carro sale sin el saldo liquidado

El botón de entregar revisa el saldo, el check-list completo y la firma del cliente antes de mover nada.

Las otras tres del taller —autorización escrita para todo adicional, anticipo antes de comprar repuestos, y que el cliente hable con el asesor— las sostiene usted. La plataforma le da dónde escribirlas; la disciplina no se compra.

Ocho

Sus datos y dónde viven

Sus datos viven en el navegador de esa máquina, y una copia cerrada sube a nuestro servidor. Se cierra en su computador antes de salir: no la vemos y no la alquilamos. Si el computador se daña, se pierde o se lo roban, el taller se abre completo en otro.

Guarde la llave de recuperación. Es la que le abre el taller en otro aparato. En Ajustes → Datos, «Ver la llave»: mándesela a su WhatsApp o anótela en papel, fuera del computador.
El taller en otro aparato

En el aparato nuevo, en la primera pantalla, toque Recuperar mi taller y escriba el código de instalación y la llave. Trae las órdenes, los clientes, los carros y las fotos grandes. El que se usaba antes deja de subir a la copia. El archivo de Ajustes → Datos → Exportar todo sigue ahí, como una copia más, suya, para guardar donde quiera.

Y tres costumbres
Nueve

Lo que Atiende no hace

Se lo decimos aquí y no cuando ya lo tenga instalado.

  • No emite factura fiscal. Prepara los datos y los exporta al programa que usted ya usa.
  • No liquida nómina ni seguridad social.
  • No lleva la contabilidad.
  • No promete fecha de entrega antes del diagnóstico. Es a propósito.
  • No da por pagado un saldo sin que una persona lo verifique.
Lo que abre el escalón de arriba

En el menú lo va a ver con candado. Controla le prende la plata: cotización con margen, bodega, caja del día, libro de gastos, cartera por cobrar y garantías con causa raíz. Dirige le prende la dirección: nómina, estado de resultados, flujo de caja, indicadores, rentabilidad, y las alertas que llegan solas al tablero: carros quietos, lo que le deben y lo que falta en bodega.

Para subir, pida el escalón por WhatsApp desde Ajustes → Planes: le mandamos un código, lo pega ahí mismo y se abre lo nuevo. No se pierde nada: todo lo que registró en Atiende ya está adentro cuando suba.

La prueba y el código

Torque Final arranca con 14 días de prueba. Cuando paga, le mandamos por WhatsApp un código que lo activa hasta la fecha pagada: se pega en Ajustes → Planes, o se abre el enlace en el computador del taller. Si termina la prueba sin pago, o pasan tres días de la fecha pagada sin código nuevo, Torque Final se bloquea hasta que se ponga al día. Lo único que deja hacer mientras tanto es descargar sus datos: son suyos, pague o no.

Las 15 funciones que sí tiene
Diez

Cuando algo se ve raro

El campo de fecha de entrega no me deja escribir
No está dañado. La orden está en «recibido» y todavía nadie sabe qué tiene el carro. Escriba la causa en Diagnóstico y el campo se abre solo.
No me deja entregar
Falta una de cuatro: el check-list completo, los dos nombres distintos, la firma del cliente, o el saldo en cero. La plataforma le dice cuál.
El que revisó no puede ser el mismo que reparó
Es la regla, no un error. Si es un taller de una sola persona, que revise el asesor.
El precio de la hora me sale en cero
Faltan los costos fijos o las horas vendidas en Ajustes → Precios. Sin esos dos números la plataforma no inventa un precio, y hace bien.
Se me borraron los datos
Casi siempre es una de dos: borraron el historial del navegador, o abrieron otra copia del archivo. Revise desde dónde lo está abriendo.
Abrí la plataforma en otro computador y está vacía
Así es: el taller trabaja en uno solo. Para pasarse a otro: en el nuevo, en la primera pantalla, «Recuperar mi taller», con el código de instalación y la llave de recuperación.
Una pantalla aparece con candado
No está dañada: entra con el escalón que dice el candado.
Once

Cómo lo acompañamos

Los primeros treinta días, por WhatsApp en horario laboral. Es cuando aparecen las dudas de verdad, las que no se le ocurren a nadie en la capacitación.

Después, una revisión al mes. Miramos juntos cuántas órdenes abrió, cuántas entregó en la fecha prometida y qué se está quedando por fuera. Si cambió algo del taller, recalculamos sus números ahí mismo.

Si algo no funciona, escriba antes de intentar arreglarlo. Casi siempre es un dato mal cargado y se resuelve en dos minutos.