Torque Final es un archivo, no una página de internet. Se llama
torque-final.html y se abre con doble clic. No hay que instalar nada,
no hay usuario ni contraseña, y no hace falta internet para trabajar.
Guárdelo en un solo sitio y ábralo siempre desde ahí. Cada copia
del archivo guarda lo suyo por separado. Si un día lo abre desde el escritorio y otro día
desde la carpeta de descargas, va a ver dos talleres distintos y va a creer que se le
borraron los datos.
Qué necesita
Un solo aparato para todo el taller. Ahí viven los datos. Puede ser un
computador, con Windows, Mac o Linux y cualquier navegador de los últimos años, o una
tableta que va del mostrador a la bahía: los botones son más grandes a propósito, porque
se usa de pie y con las manos sucias.
Un segundo aparato es otro taller. Cada aparato guarda lo suyo y no se pasan
nada: lo que se llene en una tableta aparte nunca llega al computador, ni al revés.
Nada más. La copia en el servidor va incluida: no hay que montar nada.
Quién lo usa
El asesor y usted. El mecánico sigue firmando papel, y la orden se imprime para
eso. La séptima regla del taller es que el cliente habla con el asesor, no con el
mecánico, y esta plataforma está hecha para el que atiende.
Cuánto toma dejarlo listo
Unos cuarenta minutos la primera vez, y la mayoría son suyos: los números del
taller, su gente y sus políticas. Después de eso, abrir una orden toma dos minutos.
Lo que compró
Atiende: 15 funciones, $190.000 al mes antes de impuesto, sin costo de puesta en marcha y con 14 días gratis.
La promesa es una sola y es medible: que no se le quede un carro sin
entregar.
Dos
Día uno · dejar la plataforma lista
Ocho pasos, en este orden. No se salte ninguno: cada uno usa lo del anterior.
Abra el archivoDoble clic en torque-final.html. Se abre
en el navegador. Póngalo en un acceso directo del escritorio para no volver a buscarlo.
Escoja el paísSale una sola vez, en la primera pantalla. De ahí salen la moneda,
el impuesto, el documento, el formato de fecha, el marco legal y las palabras del
oficio: en México dice refacciones y balatas donde en Colombia dice repuestos y
pastillas. Escoja bien: cambiarlo después borra los datos y la plataforma se lo advierte.
Escoja cómo entraHay dos botones y son distintos de verdad.
«Con taller de ejemplo» llena todo con un taller de mentira para que usted lo
recorra sin miedo. «Es mi taller» entra en blanco y abre de una vez la ficha del
taller. Si es su primer día, entre con el ejemplo, mire media hora, y después reinicie sin
ejemplo desde Ajustes → Datos.
Llene la ficha del tallerSon seis pasos y catorce datos, con un porcentaje arriba
que le dice cuánto le falta. Se abre sola la primera vez, y después está en
Ajustes → El taller.
El taller: nombre, documento, dirección, teléfono y el nombre del asesor.
Qué hace: sus especialidades, las marcas que atiende y lo que no hace —ese
último es el que le ahorra los carros que no debería recibir—.
La gente: cuántos técnicos tiene.
La plata: costos fijos, horas vendidas, precio del diagnóstico y la garantía.
Las reglas: las siete del taller, para leerlas con su equipo.
La marca: su logo, que reemplaza el nuestro arriba a la izquierda.
Ponga sus númerosAjustes → Precios. Los dos que importan son
costos fijos del mes y horas vendidas al mes. Con esos dos la plataforma le
muestra, ahí mismo, lo que le cuesta una hora antes de ganarse un peso. Es probable que sea
más de lo que está cobrando.
En la misma pantalla van el precio del diagnóstico, el margen de repuestos, el impuesto,
los días y kilómetros de garantía, y cuánto cobra de parqueadero por día. Ese último sirve
para el carro que el cliente deja abandonado.
Diga su capacidadAjustes → Capacidad. Cuántos técnicos, cuántas horas
productivas al día y cuántas bahías. La cuenta es
técnicos × horas productivas, y de ahí sale lo que puede prometer sin quedar mal.
Seis horas por técnico es lo realista, no ocho.
Cargue su genteLos nombres de los técnicos se cargan en la instalación,
con nosotros. Son los que después salen en la orden y en el check-list de salida.
En Atiende la lista de personas no se edita desde la plataforma. Si entra o sale
alguien, escríbanos y lo hacemos el mismo día. La pantalla de Talento, donde eso se maneja
solo, entra con Dirige.
Borre el ejemploSi entró con el taller de ejemplo, ahora sí:
Ajustes → Datos → Reiniciar todo → Sin ejemplo. Le pregunta antes. Después de eso la
plataforma queda vacía y con sus números puestos, lista para el primer carro de verdad.
Abra la primera orden usted. No delegue la primera. El que abre la
primera orden entiende el sistema; el que solo lo ve, no.
Tres
Dónde está cada cosa
El menú de la izquierda está agrupado por lo que hace una persona en el día, no por lo
que guarda el sistema. En Atiende se le encienden estas:
Grupo
Pantalla
Para qué
El día
Tablero
Con la que se abre el taller. Cuántos
carros hay, cuáles salen hoy, cuáles están en riesgo y cuánto le deben.
Órdenes
Todas, con filtro por estado. De aquí se entra a
cada una.
Agenda
Las horas de diagnóstico comprometidas.
Clientes
Clientes
Su libreta. Teléfono, carros e
historia. Se arma sola.
Postventa
Las dos llamadas: la de los tres días y la del
próximo servicio.
El taller
Vehículos
Historial por placa.
Dirección
Planes y Ajustes
Sus datos, sus
números y sus políticas.
Las demás aparecen en el menú con candado y con el nombre del escalón que las abre.
No están dañadas y no se esconden a propósito: así usted sabe qué hay del otro lado el día
que lo necesite.
Claro y oscuro. Abajo a la izquierda hay tres botones: sol, luna y
automático. En la bahía, con sol de frente, el claro se lee mejor.
Cuatro
El primer carro · una orden de principio a fin
La orden va en seis pasos y se llena en ese orden. Arriba se ve cuáles ya quedaron
completos, con un visto. Un paso no se cierra porque usted lo diga: se cierra cuando tiene
lo que tiene que tener.
Antes · abrir la orden
Botón Nueva orden, arriba a la derecha del Tablero. Pide el cliente (o lo crea
ahí mismo con teléfono y autorización de datos), la placa, la marca, el modelo, el año, el
kilometraje, la queja del cliente, el nivel de gasolina y los daños que ya traía.
La plataforma asigna el folio sola, en orden y sin repetir, y deja la orden en
recibido. No le va a dejar poner fecha de entrega, y esa es la regla más
importante de todas.
Paso 1 · Recepción
Los datos del carro y el kilometraje de entrada.
Recibido con: doce casillas —llanta de repuesto, gato, cruceta, tapacubos,
tapetes, radio, documentos, herramienta, extintor, botiquín, cables— más el nivel de
gasolina.
Daños previos. Rayones, golpes, vidrios. Lo que no anote, lo paga el
taller.
Fotos de recepción. Mínimo cuatro, una por costado. Más si hay daños.
Orden firmada por el cliente. Mientras no esté firmada, la plataforma se lo
recuerda en rojo y el paso no queda completo.
Paso 2 · Inspección
39 puntos con semáforo, repartidos así:
Grupo
Puntos
Bajo el capó
12
Frenos
7
Llantas
6
Bajos y suspensión
6
Luces y cabina
8
Donde hay medida usted escribe el número y el color se pone solo: una pastilla de
ocho milímetros queda en verde, una de dos en rojo. La batería en 12,4 voltios pasa; en
11,9 no. El semáforo no opina, mide.
Cuando termina, un botón pasa lo rojo al presupuesto. Aquí no hay que convencer a
nadie: el cliente no discute con el mecánico, discute con dos milímetros.
Paso 3 · Diagnóstico
Las tres C, que es como se escribe una orden en cualquier taller serio del mundo:
Queja — textual, en las palabras del cliente. No la resuma.
Causa — qué está fallando y por qué.
Corrección — qué se va a hacer para arreglarlo.
Con la causa escrita se abre la fecha de entrega. Ahora sí prometa, y prométala
contra su capacidad, no contra las ganas del cliente.
Paso 4 · Presupuesto
Mano de obra: operación, horas y técnico. Multiplica por su precio hora, el que
salió de sus costos fijos.
Repuestos: descripción, cantidad y precio. Cada línea marca si es
original, genérico o puesto por el cliente. Lo del cliente va sin
garantía, y hay que decírselo en la cara.
Trabajo enviado afuera: rectificada, alineación, tapicería.
Lo que el cliente no autorizó se anota con fecha y motivo. Eso es lo que lo
protege el día que vuelva por lo mismo y diga que nunca le avisaron. Y es lo que después
Postventa le recuerda vender.
Cuando el cliente dice que sí, botón Autorizar: queda con fecha y monto, y la
orden pasa a proceso.
Paso 5 · Trabajo
La bitácora de lo que va pasando, con fecha. Fotos de antes y después. La prueba de
ruta. Cada nota que escriba aquí es la respuesta que va a dar cuando el cliente llame a
preguntar.
Paso 6 · Entrega
Cuatro cosas, y ninguna es opcional:
El check-list de salida14 puntos:
Lo ejecutado coincide con lo autorizado
La queja ya no se reproduce
Niveles verificados
Sin fugas visibles
Torque final en pernos y tornillería crítica
Escáner final sin códigos activos
Tablero sin testigos, luces y pito
Presión de llantas
Herramienta retirada del vehículo
Interior limpio
Piezas sustituidas apartadas
Inventario de recepción completo y devuelto
Combustible igual o mayor
Cuenta de cobro lista
Quién reparó y quién revisóDos nombres, y tienen que ser distintos. La
plataforma compara y no deja que sean el mismo. Nadie encuentra sus propios errores.
La firma del clienteQue acepta la entrega, en la pantalla.
El saldo en ceroRegistre el pago —efectivo, transferencia, tarjeta, o mezclado—.
Si queda saldo, el botón de entregar no funciona. Esa incomodidad de dos minutos es
la que le evita tres semanas de cobranza.
Al entregar, la plataforma calcula la garantía y el próximo servicio, y abre la pantalla
de compartir: el resumen por WhatsApp o correo, y dos códigos QR que se
imprimen en la orden. Uno dice qué se le hizo y hasta cuándo tiene garantía; el otro trae el
historial del vehículo. Se leen sin internet.
Cinco
La rutina del día
Cuándo
Qué mira
Al abrir
El Tablero. Cuántas órdenes hay, cuáles se entregan
hoy y cuáles están en riesgo. Abajo, «Lo más urgente de hoy»: a quién llamar, con nombre,
folio y teléfono. Haga esas llamadas antes de las diez. A las cinco las hace el
cliente, y entonces ya es un reclamo.
Cuando entra un carro
Nueva orden, con el cliente al lado.
Nunca de memoria y nunca después.
Después del diagnóstico
Escriba la causa, ponga la fecha comprometida
y arme el presupuesto. Llame para autorizar el mismo día.
Antes de entregar
El check-list de salida, firmado por alguien
distinto de quien reparó.
Al cerrar
El Tablero otra vez, para confirmar lo que prometió
para mañana. Y Postventa, para las llamadas del día.
La disciplina es una sola: ningún carro sin orden. El día que entre
uno «rapidito, es solo una revisadita», se rompió el sistema. Ese es justamente el que
después nadie sabe en qué va.
Seis
Las dos llamadas de después
Están en Postventa, y son lo que separa un taller que espera clientes de uno que
los va a buscar.
La llamada de los tres días
La lista se abre a los dos días de entregado y se cierra a los quince.
Después de eso la llamada ya no sirve.
Pregunte tres cosas y nada más: ¿quedó bien?, ¿volvió a pasar?,
¿lo atendieron bien? Si hay queja, no discuta por teléfono: cite el carro.
Se anota qué contestó y quién llamó, y la orden sale sola de la lista.
El aviso del próximo servicio
Al entregar, la plataforma ya calculó cuándo vuelve ese carro: seis meses o cinco mil
kilómetros, lo que llegue primero. Los dos números se cambian en Ajustes → Precios.
Al abrir el aviso trae el mensaje ya escrito con el nombre del cliente, el carro,
la placa y la fecha. Se manda por WhatsApp o se copia. Después queda marcado y no vuelve a
aparecer.
Y lo que no le autorizaron
La misma pantalla lleva la cuenta de lo que el cliente dijo que no, con su valor,
y de cuánto de eso se recuperó después. Es la venta más barata que tiene un taller: ya sabe
qué necesita el carro y ya sabe el precio.
Siete
Las reglas que no lo dejan seguir
No son consejos. La pantalla no lo deja seguir, y es a propósito. Estas cuatro viven
dentro de Atiende:
Ningún carro entra sin orden firmada
Mientras la orden no esté firmada, la recepción queda marcada en rojo y el paso no se
cierra.
La fecha se promete después del diagnóstico
Con el carro en «recibido» el campo de fecha no se deja escribir. Antes del diagnóstico
solo se promete hora de diagnóstico, y para eso está la Agenda.
El check-list de salida lo firma alguien distinto de quien reparó
La plataforma compara los dos nombres. Si son el mismo, no guarda.
Ningún carro sale sin el saldo liquidado
El botón de entregar revisa el saldo, el check-list completo y la firma del cliente antes
de mover nada.
Las otras tres del taller —autorización escrita para todo adicional, anticipo antes de
comprar repuestos, y que el cliente hable con el asesor— las sostiene usted. La
plataforma le da dónde escribirlas; la disciplina no se compra.
Ocho
Sus datos y dónde viven
Sus datos viven en el navegador de esa máquina, y una copia cerrada sube a nuestro
servidor. Se cierra en su computador antes de salir: no la vemos y no la alquilamos. Si el
computador se daña, se pierde o se lo roban, el taller se abre completo en otro.
Guarde la llave de recuperación. Es la que le abre el taller en otro
aparato. En Ajustes → Datos, «Ver la llave»: mándesela a su WhatsApp o anótela en papel, fuera
del computador.
El taller en otro aparato
En el aparato nuevo, en la primera pantalla, toque Recuperar mi taller y escriba el
código de instalación y la llave. Trae las órdenes, los clientes, los carros y las fotos grandes.
El que se usaba antes deja de subir a la copia. El archivo de Ajustes → Datos → Exportar
todo sigue ahí, como una copia más, suya, para guardar donde quiera.
Y tres costumbres
Un solo aparato para todo. Ahí se recibe, se inspecciona y se entrega. Una
tableta aparte guarda lo suyo y no se lo pasa a nadie.
Nadie borra datos de navegación en esa máquina. Dígaselo a quien la limpie.
Escríbalo en un papel pegado al monitor si hace falta.
Imprima la orden. El papel firmado es su respaldo de verdad, y es el que vale
delante de un cliente molesto o de un juez.
Nueve
Lo que Atiende no hace
Se lo decimos aquí y no cuando ya lo tenga instalado.
No emite factura fiscal. Prepara los datos y los exporta al programa que usted ya usa.
No liquida nómina ni seguridad social.
No lleva la contabilidad.
No promete fecha de entrega antes del diagnóstico. Es a propósito.
No da por pagado un saldo sin que una persona lo verifique.
Lo que abre el escalón de arriba
En el menú lo va a ver con candado. Controla le prende la plata: cotización con
margen, bodega, caja del día, libro de gastos, cartera por cobrar y garantías con causa
raíz. Dirige le prende la dirección: nómina, estado de resultados, flujo de caja,
indicadores, rentabilidad, y las alertas que llegan solas al tablero: carros quietos, lo que
le deben y lo que falta en bodega.
Para subir, pida el escalón por WhatsApp desde Ajustes → Planes: le mandamos un código,
lo pega ahí mismo y se abre lo nuevo. No se pierde nada: todo lo que registró en Atiende ya
está adentro cuando suba.
La prueba y el código
Torque Final arranca con 14 días de prueba. Cuando paga, le mandamos por WhatsApp
un código que lo activa hasta la fecha pagada: se pega en Ajustes → Planes, o se abre el
enlace en el computador del taller. Si termina la prueba sin pago, o pasan tres días de la fecha
pagada sin código nuevo, Torque Final se bloquea hasta que se ponga al día. Lo único que deja hacer
mientras tanto es descargar sus datos: son suyos, pague o no.
Las 15 funciones que sí tiene
Recepción de vehículo
Inventario de recepción
Ficha de cliente
Historial por placa
Agenda y hora de diagnóstico
Tablero de estados
A quién llamar hoy
Check-list de salida
Entrega y acta
Llamada a 72 horas
Recordatorio de próximo servicio
Orden imprimible
Exportar y respaldar
Catálogo y tiempos estándar
Página pública del taller
Diez
Cuando algo se ve raro
El campo de fecha de entrega no me deja escribir
No está dañado. La orden está en «recibido» y todavía nadie sabe qué tiene el carro.
Escriba la causa en Diagnóstico y el campo se abre solo.
No me deja entregar
Falta una de cuatro: el check-list completo, los dos nombres distintos, la firma del
cliente, o el saldo en cero. La plataforma le dice cuál.
El que revisó no puede ser el mismo que reparó
Es la regla, no un error. Si es un taller de una sola persona, que revise el asesor.
El precio de la hora me sale en cero
Faltan los costos fijos o las horas vendidas en Ajustes → Precios. Sin esos dos números
la plataforma no inventa un precio, y hace bien.
Se me borraron los datos
Casi siempre es una de dos: borraron el historial del navegador, o abrieron otra copia
del archivo. Revise desde dónde lo está abriendo.
Abrí la plataforma en otro computador y está vacía
Así es: el taller trabaja en uno solo. Para pasarse a otro: en el nuevo, en la
primera pantalla, «Recuperar mi taller», con el código de instalación y la llave de
recuperación.
Una pantalla aparece con candado
No está dañada: entra con el escalón que dice el candado.
Once
Cómo lo acompañamos
Los primeros treinta días, por WhatsApp en horario laboral. Es cuando aparecen
las dudas de verdad, las que no se le ocurren a nadie en la capacitación.
Después, una revisión al mes. Miramos juntos cuántas órdenes abrió, cuántas
entregó en la fecha prometida y qué se está quedando por fuera. Si cambió algo del taller,
recalculamos sus números ahí mismo.
Si algo no funciona, escriba antes de intentar arreglarlo. Casi siempre es un dato
mal cargado y se resuelve en dos minutos.